El director de 47 Ronin, Carl Rinsch, fue condenado a dos años y medio de prisión por haber estafado a Netflix por 11 millones de dólares en un proceso legal que hoy parece haber llegado a su fin.
Una serie que nunca se llegó a concretar

Todo inició en el periodo entre el 2018 y 2019 con una ambiciosa serie llamada White Horse, más tarde renombrada como Conquest.
Como parte del presupuesto para la realización, Netflix le dio 44 millones de dólares al director, con lo que empezó el desarrollo. Para el 2020, Rinsch recibió un extra de 11 millones de dólares, pero esta vez el dinero no fue destinado a White Horse; en cambio, el director lo utilizó para inversiones, criptomonedas, varios artículos de lujo, hoteles exclusivos, Rolls-Royce y un Ferrari.
Fraude electrónico y deterioro mental

John Carreyrou, periodista del The New York Times, se dio a la tarea de investigar qué pasaba detrás de cámaras de Conquest y recopiló testimonios sobre el comportamiento errático de su realizador.
Una de las principales quejas fue el maltrato verbal hacia el equipo.
El uso de lisdexanfetamina, un fármaco usado en casos de TDAH junto a la anfetamina, empeoró su comportamiento; Gabriela Rosés, ahora su exesposa, intentó rehabilitarlo.
En diciembre de 2025 se le encontró culpable de fraude electrónico y lavado de dinero durante un juicio en Nueva York.
Los fiscales generales contemplaron una condena de 60 meses en prisión; sin embargo, el juez federal de distrito Jed Rakoff tomó en cuenta las pruebas que señalan un trastorno mental del guionista.
Netflix, al no recibir ningún episodio terminado, anuló todo tipo de financiación.
Keanu Reeves al rescate

Después de filmar 47 Ronin, Reeves y Rinsch formaron una amistad, razón por la que el protagonista de Matrix se tomó la libertad de enviar una carta al juez federal Rakoff pidiendo “clemencia, misericordia y justicia” en la condena.
Tampoco justificó el actuar del director, pero sí aclaró cómo Rinsch se autosabotea y exagera “la escala y el contexto” de cada proyecto.
También expresó: “No comparto esto como una excusa ni como una minimización de lo que se le imputa”.
El testimonio del actor fue pieza clave a la hora de dictar la sentencia. Rinsch deberá pagar 11 millones a modo de restitución, adoptar un tratamiento de salud mental y rehabilitarse.
VISDOM, sabiduría en entretenimiento.
